sábado, 9 de octubre de 2010

Sin oscuridad no hay claridad

Nada especial desde el punto de vista técnico. El valor de esta imagen está en el trabajo del artesano que dedicó horas a su vitral. Él simplemente sirvió de instrumento, de intermediario, para revelar una minúscula muestra de todo aquello que nos llega con la Luz. Los reflejos mundanos de esta imagen pía, como muchas que encontramos en iglesias medievales y renacentistas, a la vez que traicionan con el modernismo de las superficies, exaltan y replican el color, fundiéndolo en abstracciones propias que modifican el contenido y sugieren otras historias. Aquí también podemos comprender por qué es sabio profundizar y llegar a esos rincones oscuros que por lo general nos atemorizan y evitamos inconscientemente. Es posible, ahí, en la sombra, encontrar la claridad que estábamos buscando.
Posted by Picasa

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